nuestro dojo

Somos una escuela de artes marciales japonesas.

Abrimos nuestras puertas en el año 2007 y desde ese entonces venimos entrenando de forma ininterrumpida. La palabra “hana” significa flor en japonés y dojo es el lugar donde se practica el camino marcial.

Pintura realizada por Masaaki Hatsumi Soke para nuestro dojo.

Ingresar al dojo

Nuestro dojo está abierto a todo tipo de personas, sin importar edad o sexo. Para poder participar de nuestras clases no es necesario tener preparación física previa. Cada persona avanza en el entrenamiento acorde a sus propias capacidades.​
No aceptamos en nuestro dojo a personas violentas o a aquellas personas que solo estén interesadas en aprender artes marciales para hacer daño a otros.

Obtener habilidades marciales es una responsabilidad importante, por lo que el estudiante además de aprender a combatir, debe hacer foco en la capacidad de practicar el auto control y la templanza del espíritu.

El progreso y el avance del practicante debe ser tomado con calma. Lleva aproximadamente entre 7 y 10 años alcanzar el nivel de “principiante” (Shodan – cinturón negro). Las personas que vengan buscando reconocimiento a través de la obtención rápida de graduaciones, deberán comprender que nuestra escuela no está pensada para satisfacer el ego del practicante. Las graduaciones no son premios y tampoco son utilizadas aquí como incentivos del instructor hacia el estudiante para que este se mantenga en el dojo. En nuestra escuela nada se regala.

Lo que importa a la hora de evaluarse es la habilidad que uno tiene cuando está parado arriba del tatami, la cual será el fiel reflejo del esfuerzo que se haya puesto en el entrenamiento. 

Mauro Moreyra es el instructor del dojo.
Miembro de Bujinkan desde el año 1998. Comenzó su práctica marcial a los 6 años de edad. Además de Bujinkan budo taijutsu ha practicado a lo largo de su vida diferentes disciplinas, como Tae kwon do, Kick boxing, Kendo y Jiu jitsu moderno.